HOMILÍA DE LA VIGILIA DE LA NATIVIDAD DEL DIVINO REDENTOR
Eran unos magos, unos científicos de aquellos tiempos, unos sabios, unos astrólogos que vieron una señal en el cielo y la siguieron. Ellos lo tenían claro, iban a seguir esa señal, ese impacto a la conciencia, ese mensaje que habían recibido de Dios. No sabían exactamente a donde iban a llegar, solo tenían esa señal y la iban a seguir como fuera… Estos reyes, que representando a las distintas razas, simbolizan a toda la humanidad, para decirnos que ese niño nació para todos, para quien quiera recibirle, dejaron atrás toda su comodidad, todo su estatus, dejaron todo y la Fe los llevó al encuentro con el Divino Redentor… Cuando llegaron y adoraron al Niño, esa Fe los transformó… Este es un mensaje para nosotros, para nuestra conciencia. Cuando nos encontramos en nuestro interior con ese Niño, que ha de nacer dentro de nosotros, nos transforma, y ya no caminamos más por el mismo camino, ya no somos más los mismos…
Este mensaje hoy quiero concretarlo mucho en esos magos, esos científicos, en esos sabios, que llegan desde Persia recorriendo más de 2.000 kilómetros, hasta llegar a su destino, y lo han encontrado. Fe profunda, es lo que debemos encontrar en nuestro corazón en días como hoy. Feliz Navidad para todos.
Padre Dámaso
