11 DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS
Homilía de Padre Dámaso: La parábola del siervo despiadado.

Que la bendición del Señor sea sobre vosotros, por su Gracia y amor a los hombres, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
El Evangelio de hoy nos presenta una parábola que se entiende muy bien a través de los números, pero que habla directamente a nuestro corazón. Jesús, nos habla de un hombre al que el rey le dio una fuerte suma astronómica. Era una deuda imposible de pagar, el equivalente a miles de años de trabajo.
Sin embargo, al ver su desesperación, el rey se compadece y le perdona absolutamente todo. Pero este mismo hombre, al salir, se encuentra con un compañero que le debe una cantidad insignificante, el sueldo de unos pocos días. En lugar de tener la misma compasión, lo agarra por el cuello y lo mete en la cárcel.
Esta historia, nos deja tres enseñanzas muy sencillas para nuestra vida diaria: Dios ya nos perdonó primero. Todos nosotros somos como ese primer siervo.
Cada vez que nos equivocamos, Dios no nos lleva cuenta ni nos castiga. Nos perdona con un amor infinito y gratuito. Nuestras ofensas son pequeñas al lado del amor de Dios.
Lo que los demás nos hacen, un chisme, un desplante, una traición, a veces nos duele mucho, es normal. Pero comparado con todo lo que Dios nos ha perdonado a nosotros, la ofensa de nuestro hermano es siempre pequeña. El rencor es una cárcel.
El siervo despiadado terminó encadenado. Cuando no perdonamos, los únicos que vivimos amargados y encerrados en el pasado somos nosotros mismos. El perdón es la llave que nos hace libres.
Cada vez que rezamos el Padre nuestro decimos perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Hoy Jesús nos recuerda que no podemos pedirle a Dios una misericordia que nosotros mismos les negamos a los demás. Pidámosle al Señor que nos limpie el corazón del orgullo y del rencor, para que podamos mirar a quienes nos rodean con los mismos ojos de paciencia y amor con los que Dios nos mira a nosotros cada día.
Padre Dámaso
